Fuego, blasfemia y caos: Behemoth y Deicide desatan su furia en Chile
El próximo 2 de octubre, el Teatro Caupolicán volverá a vestirse de negro para recibir un cartel que junta lo más brutal del black y el death metal: Behemoth, Deicide, Nidhögg.. Una noche que promete intensidad absoluta y que confirma, una vez más, la conexión inquebrantable entre Chile y el metal extremo.
Behemoth: la oscuridad polaca que conquistó Santiago
Desde aquel debut en Chile en 2004, los polacos Behemoth no han hecho más que afianzar una relación especial con el público nacional. Cada visita ha sido un verdadero ritual: escenarios cargados de simbología, un despliegue visual que roza lo teatral y, sobre todo, un sonido demoledor que mantiene viva su esencia blackened death. Nergal y compañía saben que en Santiago se encuentran con uno de los públicos más entregados del mundo, y la expectativa es altísima por lo que será su regreso al Caupolicán.
Deicide: la blasfemia hecha leyenda
Hablar de Deicide es hablar de historia pura del death metal. Con más de tres décadas de trayectoria, Glen Benton y su tropa han forjado un lazo especial con los fanáticos chilenos. Cada concierto suyo en el país ha sido una descarga de brutalidad sin concesiones, y su retorno no hace más que reafirmar por qué siguen siendo pilares del género. Chile siempre los recibe como a viejos amigos: con devoción, una de las bandas de Death Metal más populares y las que en los años noventa, se veían más poleras de Deicide que de Iron Maiden en una feria el domingo regresan a Chile en gloria y majestad y Mr. Benton sin duda estará a la altura como siempre.
Nidhögg: el nuevo rostro del black metal polaco
El cartel también trae una novedad que intriga: Nidhögg, proyecto solista polaco comandado por el ex vocalista de Wilczyca. Su propuesta va más allá de la música, integrando elementos ritualísticos y teatrales que elevan el show a una experiencia oscura y envolvente. Será su primera vez en Sudamérica, y sin duda, el público chileno será la prueba de fuego para medir el impacto de este acto emergente en tierras donde el black metal siempre ha tenido un arraigo especial.
El 2 de octubre en el Teatro Caupolicán será mucho más que un concierto: será la confirmación de que Chile sigue siendo tierra sagrada para el metal extremo. Pocas escenas en el mundo viven con tanta pasión, energía y devoción, y eso es lo que hace que bandas como Behemoth y Deicide regresen una y otra vez. Lo blasfemo, lo oscuro y lo brutal se reunirán en un ritual único que quedará marcado como uno de los grandes hitos del 2025 en materia de shows, dejando claro que en esta parte del mundo el metal no solo se escucha: se vive, se siente y se transforma en fuego eterno.
Por Octavio Ramos
