[Live Review] UNTO OTHERS EN CHILE: LITURGIA DE ACERO Y PENUMBRA

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Noche de martes y el RBX abría sus puertas para recibir por primera vez en Chile a Unto Others, en el marco de su gira “Never, Neverland Latin America 2026”. Junto a ellos, un viejo conocido: Marco Cusato, fundador de los míticos Warpath, pero esta vez en formato solista, mostrando una faceta distinta a lo que acostumbrábamos de sus bandas en los 80. Dos propuestas de alto nivel musical que se sumaban a la ya abundante cartelera nacional.

A eso de las 20:25, Cusato salta a escena. Esta vez no escucharíamos los riffs afilados de la vieja escuela del thrash que marcó su paso por Rust y Warpath, sino una propuesta más introspectiva y rica en matices. Musicalmente interesante, suaviza las estructuras sin abandonar ese peso característico en las guitarras. Su sonido se acerca a lo trabajado con The Fallacy, pero con una orientación más contemporánea, evocando a referentes como Paradise Lost o My Dying Bride dentro de un gothic rock bien ejecutado. Temas como “Silent Rite”, “Legend”, “This Is My Night” y “Out” comenzaron a encender a un público que poco a poco llenaba el recinto en Ñuñoa. En lo vocal, Cusato destacó por su versatilidad: desde registros limpios con tintes rockeros hasta incursiones en el growl, siempre manteniendo afinación y control. Los años de oficio se notan. El set culmina con “After The Dark”, el potente “Burn The Witch” y el cierre con “Pain Of Salvation”, dejando una impresión sólida y prometedora. Una propuesta interesante que merece ser vista nuevamente en formato más extenso.

Ya a las 21:30 horas llegaba el turno del esperado debut de Unto Others en nuestro país. Los oriundos de Portland, liderados por el carismático Gabriel Franco, abren con “A Single Solemn Rose” de Mana (2021), desatando de inmediato la respuesta del público, que ya llenaba el local. En vivo, la banda suena más pesada que en estudio, pero sin perder esa sutileza y escencia gótica que los caracteriza. Una mezcla que fácilmente podría situarse entre los primeros trabajos de Iron Maiden, la era Love de The Cult y matices de The Mission. El recorrido continúa con “Butterfly”, “Jackie”, “Why” y “Nightfall”, con un histriónico Sebastian Silva desatado en guitarras. A medida que avanzaba el show, la sorpresa crecía: la banda logra transitar con naturalidad desde la sensibilidad del post-punk hacia riffs más agresivos y una actitud heredada de la NWOBHM. Así caían “Downtown”, “The Fire of Youth”, “Heroin”, “When Will God’s Work Be Done”, “Little Bird”, “What I Did” y “Can You Hear the Rain”.

El espíritu del viejo rock n’ roll con toda su desfachatez indómita se hizo presente durante toda la noche, impulsado también por la solidez de Brandon Hill en bajo y Colin Vranizan en batería. Ya en la recta final, el set suma “It Doesn’t Really Matter”, “Suicide Today”, “Momma Likes the Door Closed”, “Raigeki” y “Double Negative”, además de una destacada versión de “Pet Sematary” de Ramones, reinterpretada con identidad propia y sin caer en caricaturas. El cierre fue contundente, con un repaso amplio a su discografía en una presentación extensa pero nunca monótona. “Give Me to the Night”, “Dragon”, “Why Do You Cry?”, “Over Western Shores”, “I Feel Nothing” y el final con “Cosmic Overdrive” sellaron una noche memorable.

Un lujo de presentación. Si bien originalmente el show estaba programado para el Teatro Cariola, el cambio de recinto terminó jugando a favor; la cercanía con el público generó una conexión mucho más directa e intensa. Cosas del rock. Una noche que dejó claro que las primeras veces aún pueden sentirse como momentos históricos. Unto Others no solo cumplió con la expectativa de su debut en Chile, sino que la superó con actitud, identidad y un sonido que en vivo gana fuerza y carácter. Por su parte, Marco Cusato evidenció un giro claro en su propuesta musical, alejándose del filo del thrash que marcó su trayectoria para explorar terrenos más melódicos y atmosféricos, sin perder peso ni identidad. Dos propuestas distintas, pero unidas por una misma convicción: el rock sigue vivo, mutando y encontrando nuevas formas de hacerse sentir.

Por Octavio Ramos

Fotografías por Rubén Garate (@brutal_pebre_ en Instagram).

 

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