[Live Review] Manegarm y su estreno en Chile: El black metal vikingo remeció Santiago

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“Latin America Tour 2025” – Bar Óxido 11 de diciembre de 2025

El cambio abrupto de recinto (desde el Teatro Cariola al Bar Óxido) más que evidenciar problemas de logística o de producción, daba a entender que la venta de entradas estuvo floja. Es cierto que el tipo de público que sigue el metal con tintes vikingo y folk es específico y más acotado, nada en la antesala del comienzo del show lucía con desazón, al contrario, todo era júbilo, celebración y ansias, porque la fiesta del estreno en Chile de Manegarm, uno de los cimientos del metal vikingo contemporáneo, se aproximaba.

La jornada dio inicio con la presentación del joven quinteto Wardemon. La banda, oriunda de Copiapó, abrió los fuegos, con suma puntualidad, de una noche cargada a los sonidos extremos (ejecutan un rabioso y punzante black metal matizado con ritmos y sonidos folclóricos) con cortes violentos y rápidos, el lucimiento de los intérpretes fue sobresaliente, dos guitarras feroces y filosas, bajo y batería precisos y contundentes, la voz principal, gutural y profunda, incrementó la crudeza de cada composición, mientras que el teclado y los coros de voces limpias aportaron el perfil arcano y vikingo que completó cada canción. Fueron poco más de treinta minutos de brutalidad y barbarie. La banda, formada el año 2021, dispone de poco material publicado, propio a lo acotado de su actividad, sin embargo, fueron precisos en el setlist: la intro ‘Aires de Guerra’ fue la encargada de encender la temperatura antes de que ‘Morir de Pie’ enloqueciera a los asistentes (pocos al momento del inicio, pero al término del show la cifra era considerable) con toda la severidad del más intenso black metal. ‘Guerrero Inmortal’ mantuvo la ferocidad y ahondó en el lado folclórico y vikingo, evidenciando un nivel de ejecución altísimo. ‘El Juicio Final’ y ‘Runas de Sangre’ fueron la muestra de la real crudeza del más intenso y barbárico black metal, directo e insano, dos cortes muy destacados. ‘Los Nueve Mundos’ fue la antesala del cierre de la presentación, un corte despiadado e inhumano, otro destacado de la noche. Por último, a modo de outro, ‘Bifrost’ acompañó la despedida de la banda, entre aplausos y reconocimientos, los treintaicinco minutos de show pasaron volando. Una banda para seguir desde cerca.

La segunda agrupación en presentarse fue el ya consolidado sexteto Folkheim, a la fecha una de las bandas destacadas de la escena del metal extremo con tintes folclóricos. A pesar de su longevidad (tienen poco más de veintidós años de actividad) disponen de una acotada discografía publicada, algo anecdótico si consideramos la contundencia de sus registros y la impronta de sus shows en vivo. La fiereza y barbaridad de su acto quedó, una vez más, plasmado en su presentación. Los asistentes (ya en un número considerable dada la hora, Folkheim inició su presentación a las 20:30) fueron sacudidos por la propuesta de los oriundos de Antofagasta: un black metal despiadado y salvaje, dispuesto a remecer los cimientos de todo a su alrededor. Abrieron con ‘Y la Herida se Cerró de Cansancio’, rigurosos desde un principio. ‘Kiepja’ y ‘Wayra’ (una canción nueva) mantuvieron la brutalidad característica de la banda. El cierre fue con ‘Vai Honga Kaina’, un corte con una semblanza polinésica ineludible y que puso fin a un show contundente y bárbaro.

A las 21:30, con puntualidad, inició el estreno de Manegarm en Chile. El cuarteto demostró con facilidad y mucha simpatía el nivel que ha desarrollado a lo largo de sus treinta años de actividad y en sus once Lp, todo un mérito, y que a todos los asistentes (ya con un bar Óxido repleto) les quedó completamente claro. Su setlist, un paseo por lo más destacado y violento de su discografía, consistió de: ‘Hör Mitt Kall’, ‘Stridsgalten’, ‘Sons of War’, ‘Lögrinns värn’, ‘Ursjälens visdom’, ‘Hervors arv’, ‘Blodörn’, ‘Nattsjäl, drömsjäl’, ‘Vedergällningens Tid’, ‘Hordes of Hell’, ‘I skogsfruns famn’, ‘En blodvittneskrans’, ‘Odin Owns Ye All’ y cerraron con ‘Hemfärd’, para cimentar una historia que de seguro tendrá una segunda parte. El cuarteto se lució con interpretaciones potentes, seguras y vistosas, manteniendo un contacto fluido y ameno con el público y gozando con la entrega, la que fue demencial. Después de una hora y treinta minutos, los suecos se despidieron, con mucho afecto y agradeciendo las demostraciones de cariño y la pasión. Una noche que nadie olvidará fácilmente.

Por Felipe Bustamante R.

Fotografías gentileza de Rubén Garate (brutal_pebre_ en IG)

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