High ´N´ Dry El disco subvalorado de Def Leppard y a la vez el más pesado de su larga discografía.

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A propósito de la próxima visita de Def Leppard a Chile me parece que es buen momento para hablar de lo que considero es el disco más subvalorado de la banda inglesa y que es absolutamente necesario escuchar para tener una visión más completa y certera de la agrupación y no quedarse con la idea, generalizada en muchos, de que esta banda es sólo una banda de hits radiales de los 80. Y aunque eso no es enteramente falso, sólo dice parte de la historia. Quiero hablar de este disco, más que de ningún otro de la discografía, porque este es el disco que demuestra con creces que Def Leppard en un momento de su historia hizo un disco de excelente Heavy Metal puro.

Pues bien, el álbum al cual me refiero es, por supuesto, el High ´N´ Dry de 1981. Opacado por el siguiente disco; el también excelente Pyromania y olvidado por completo luego de la explosión comercial del también fabuloso Hysteria, el álbum sigue siendo considerado por muchos fans antiguos como el disco que reflejó mejor que ningún otro disco el verdadero sentir de la banda antes de que la fama los elevara a la estratósfera. El primer disco también es memorable en este sentido, sin embargo, creo que canción por canción, High ´N´ Dry se lleva el premio mayor y supera bastante al debut On Through the Night. Considero que High ´N´ está mejor producido que el primer disco. Responsable en parte de eso se debe a la intervención del afamado productor Robert John “Mutt” Lange quién sería a la vez responsable de los tres discos de estudio siguientes de Def Leppard. Por si no saben quién es este caballero, sólo les diré que parte de su currículum es haber producido el Highway to Hell y el Back in Black de AC/DC. Sin embargo, todo eso daría lo mismo si las canciones de High ´N´ Dry no fuesen buenas y memorables. Y sí, hay algo de AC/DC aquí, que se nota principalmente en la forma rasposa de cantar de Joe Elliott, pero hasta ahí nomás llega el símil. A diferencia de AC/DC, Def Leppard prescinde de la influencia del blues o al menos no lo hace ver tan evidente. Sea como sea, el paso del tiempo, 45 años y contando, no le ha hecho mella a este álbum y siguen siendo relevante hasta el día de hoy.

El disco, de 42 minutos y un par de segundos, y de 10 grandiosas canciones, incluyendo el fabuloso instrumental “Switch 625”, que va pegado con el tema anterior Bringin’ On the Heartbreak, no pierde tiempo y parte sin mayores preámbulos con la rockera y bien ganchera “Let it Go”. Es necesario mencionar que no hay ni un solo tema de relleno, ni un momento deslucido o poco inspirado en toda la duración del disco. Y la balada, porque obviamente tenía que haber una balada (recordemos que estamos en los 80) no es una balada cualquiera con excesivo gusto a azúcar, pues los riffs y los enganches melódicos que hace la banda más el hecho de que Switch 625 le de una suerte de conclusión natural al tema al estar pegado con Bringin´, hacen olvidar que es “la balada”. Hay un video promocional que acompaña a este tema y a Let it go, para que los vean. El segundo tema “Another Hit and Run”, uno de mis favoritos en toda la carrera de la banda, tiene unos solos de guitarra espectaculares que echan por tierra cualquier idea de que Def Leppard no es una banda pesada cuando así se lo propone. Y ciertamente aquí se lo propusieron. Esos solos son creación de Pete Willis, quien se retiró de la banda luego de Pyromania, y del malogrado Steve Clark, famoso por sus excesos con el alcohol y que murió a la edad de 30 años por una sobredosis. Muchos fans dicen que con la muerte de Steve Clark, Def Leppard cambiaría para siempre y que ya nunca más sonarían igual. Quizás, lo único cierto es que aquí tanto Willis como Clark se lucen en las guitarras y sus riffs suenan con una distorsión y poder que invitan a subir el volumen y a pasarlo bien. La música, como siempre ha sido en la banda, es festiva, pero a diferencia de la época más comercialmente exitosa de la banda, el disco no suena tan cristalino como por ejemplo Hysteria o incluso Pyromania. Y es ese detalle, ese dejo de suciedad y de que no suene excesivamente pulcro, lo que, pienso yo, le da a este álbum una cualidad especial y lo separa de todos los demás discos de la banda, con excepción del On Through the Night.

No pretenderé comentar canción por canción y me focalizaré en lo central de varios momentos dentro del disco. El séptimo tema “Lady Strange” es otra canción que sorprende ya que a mitad de su desarrollo esta hace un giro inesperado y las guitarras entran en un galope que recuerdan a Iron Maiden y luego pasan a un solo relajado, para luego volver al estribillo. “Mirror, Mirror (Look Into my Eyes)” destaca por un simple pero efectivo trabajo en bajo y de nuevo se hacen presente las guitarras, que especialmente en este tema, suenan ominosas. Posiblemente este sea el tema más oscuro del álbum, obviamente, dentro del espectro de Def Leppard. Cierra el álbum “No, No, No”. Esta canción es una suerte de proto thrash. Es la más rápida de las canciones del álbum y es donde la banda aprieta el acelerador a fondo y termina así de manera efectiva y contundente un disco que recomiendo a ojo cerrado. Escúchenlo. No se van a decepcionar.

Canciones:

1.​Let It Go​​
2.​Another Hit and Run​​
3.​High ‘n’ Dry (Saturday Night)​
4.​Bringin’ On the Heartbreak​​
5.​Switch 625​
6.​You Got Me Runnin’​​
7.​Lady Strange​​
8.​On Through the Night​05:06​
9.​Mirror, Mirror (Look Into My Eyes)​
10.​No No No

Por Carlos Avalos

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