[Live Review] Mortiis en Chile: Aplastante oscuridad distópica.
Domingo 18 de octubre de 2026
Banda invitada: Underbrain
RBX.
Hace mucho tiempo que no iba a una presentación en vivo sin saber exactamente qué esperar. Obviamente estaba al tanto de Mortiis y de su carrera musical y que este evento venía a celebrar los 25 años de The Smell of Rain. Lo que no sabía era qué esperar en cuanto a puesta en escena, los músicos que lo acompañarían y la vibra que el show pudiese generar. Y no quise ver videos en Youtube de presentaciones anteriores de esta gira ni nada que me entregara la información que yo mismo quería recabar en forma directa y sin influencias externas. En otras palabras, quise que me sorprendieran y debo decir que el señor Håvard Ellefsen, mejor conocido como Mortiis, me sorprendió gratamente con un show de una hora que no desperdició ni un segundo en introducciones, ni en contarnos sobre los músicos que lo acompañaban, ni nada por el estilo. Habló muy poco y sólo para mencionar los temas que venían. No hubo bis, ni un “gracias, Santiago los amamos” ni tampoco dio la mano para saludar a los fans de primera fila. El hombre se mantuvo dentro del personaje y ni en un segundo dejó de entrever que detrás de su icónica máscara había alguien que posiblemente debe reírse de vez en cuando. Así, la atmósfera fría y mecánica desprovista de emociones hizo que los temas de “The Smell of Rain y otros volúmenes de Desesperanza Distópica” como rezaba un flyer que vi, cobraran legitimidad y dieran al espectáculo mucha credibilidad.
Partió la presentación el tema homónimo del reciente disco Ghosts of Europa para luego seguir con Marshland y You Put a Hex on Me, ambos temas de The Smell of Rain. Spirit in a Vacuum, Monolith, Parasite God y Smell the Witch fueron los otros temas que escuchamos del disco que cumplía 25 años y que fueron intercalándose entre otros temas como Mental Maelstrom, Heart of Hell, Demons are Back y Doppelganger. Once canciones en total. Desde luego, Parasite God fue la canción que más fue ovacionada por los fans, pero con esto no quiero decir que la gente se volvió loca y todos empezaron a saltar y a bailar. No, jamás. La música de Mortiis, siento yo, tiene como misión llevar al oyente a la contemplación de inhóspitos parajes a través de un lienzo sonoro donde se pinta un cuadro desolado y sofocante que ni por un momento ha de llevar una sola nota alegre o esperanzadora. Los lienzos que estaban puestos en el escenario, uno de ellos mostrando a Mortiis crucificado, la iluminación de oscuros tonos azules y los dos músicos que lo acompañaban que parecían como sacados de un comic sobre zombies hacían que todo fuese de pesadilla. Y ese era el objetivo. Los músicos que acompañaban a Mortiis son el guitarrista Nero Bellum, miembro de la banda gótica e industrial Psyclon Nine y Jon Siren en batería, conocido por su trabajo en Mankind is Obsolete, entre otras bandas. Ambos son norteamericanos. Es importante notar que todo lo que eran los teclados, sintetizadoes, samples y efectos estaba pregrabado. No sé si siempre fue así con Mortiis, pero no dejo de pensar en que quizás el tener en el escenario a un músico interpretando esas piezas le daría al espectáculo aún mayor efectividad.
Abrió el show la banda chilena Underbrain. Nunca antes los había visto. Originarios de Santiago la banda está compuesta por Felipe Pino en voces, Max Gomez en guitarra y Rodrigo Drag en teclados, programación de batería y demás efectos. Tienen un disco larga duración llamado DamNation del 2023 y un par de sencillos, como Gravity (2024) y Damage Control (2026). En su presentación de media hora y alrededor de nueve canciones dejaron una muy buena impresión en el público presentando un show de mucha agresividad y potencia. Y al igual que Mortiis lograron generar una vibra de pesadilla distópica ultra maquinizada. Musicalmente recuerdan algo a KMFDM y Die Krupps. Y no sé por qué pero en algún momento creí notar ciertos elementos de The KLF, pero muy leves. Sea como sea, la puesta en escena y el sonido estuvieron impecables. Lo mismo para Mortiis. Un sonido poco sutil como un ladrillo directo a la cara.
Aparte de lo netamente sonoro se notó la preocupación de querer brindar un show de calidad en todos los aspectos. Hasta una modelo que interpretaba una suerte de zombie post apocalíptico se subió al escenario en el penúltimo tema llamado “I Feel like a Monster”.
En lo personal, creo que lo que me demostró esta presentación es que hay muchos matices de la oscuridad y que este no es dominio exclusivo del metal en sus vertientes más extremas y que la electrónica puede ser tan aplastante y asfixiante como el death metal o el black metal, por dar dos ejemplos. Al final, lo que importa es la atmósfera que genera la música independientemente de la instrumentación, especialmente en este tipo de música donde la atmósfera es muy relevante.
Me imagino que Mortiis quiso liquidar los rayos del sol y sumir todo en oscuridad absoluta, depresión y angustia existencial. Y lo logró, vaya que lo logró.
Por Carlos Ávalos.
Fotografías por Rubén Garate @brutal_pebre_


















