[Live Review] Opeth en Chile: gran show de despedida antes del receso
Opeth + Mar de Grises | Santander Arena, Santiago | 1 de noviembre de 2026
La noche del domingo 1 de noviembre, Santiago vivió una jornada especial para los seguidores del metal. Mientras Iron Maiden ofrecía su segunda presentación en el Estadio Nacional, a pocos kilómetros de distancia los suecos Opeth regresaban a nuestro país para reencontrarse con sus fieles seguidores en el recientemente rebautizado Santander Arena, ex Movistar Arena. Con el recinto configurado aproximadamente a dos tercios de su capacidad, la velada prometía un recorrido por los distintos matices de una de las bandas más interesantes del metal progresivo contemporáneo. Klandestine estuvo presente para ser testigo de una jornada que combinó virtuosismo, intensidad, melancolía y una buena dosis de humor.
Los encargados de abrir la jornada fueron los nacionales Mar de Grises, agrupación que, tras más de una década de receso, ha retomado su actividad con nuevas energías y material inédito. La banda, integrada por Juan Escobar en voces y sintetizadores, Rodrigo Morris y Sergio Álvarez en guitarras, Rodrigo Gálvez en bajo y Pablo Martínez en batería, ofreció una sólida presentación de aproximadamente media hora, caracterizada por su propuesta dramática y envolvente. Los contrastes entre pasajes melancólicos, atmósferas densas y explosiones de intensidad fueron protagonistas de un espectáculo que encontró una buena recepción entre los asistentes. Particularmente destacable resultó el trabajo vocal de Escobar, quien alternó entre registros limpios y voces guturales, una dualidad que también constituye parte esencial de la identidad musical de Opeth. El sonido fue correcto, aunque el habitual rebote acústico del recinto se hizo presente en algunos pasajes, sin llegar a empañar una presentación que contó además con una acertada iluminación. Con una selección que incluyó composiciones de su catálogo y la reciente «Surrender to the Fall», Mar de Grises demostró que su retorno representa una nueva etapa creativa para una de las agrupaciones más destacadas del doom metal chileno. Una elección muy apropiada para preparar el ambiente antes del plato principal.
Setlist Mar de Grises:
Intro
Starmaker
Shining Human Skin
The Bell and the Solar Gust
Interludio
Surrender to the Fall
Recklessness
Llegado el momento de Opeth, el Santander Arena ya lucía completamente lleno y la expectación se hacía sentir. Los suecos iniciaron su presentación con «§1», de su más reciente trabajo The Last Will and Testament (2024), seguida de «Hjärtat vet vad handen gör», perteneciente a In Cauda Venenum (2019), ambas recibidas con entusiasmo por un público que respondió de gran manera al material más reciente de la banda. El sonido se percibió más definido que durante la apertura, con una menor presencia del rebote acústico característico del recinto. Uno de los aspectos más sobresalientes fue el espectacular trabajo de iluminación, perfectamente adaptado a cada pasaje musical, construyendo atmósferas misteriosas, sicodélicas y por momentos caóticas, que enriquecieron enormemente la experiencia.
En el apartado musical, Opeth demostró una vez más el extraordinario nivel de sus integrantes, con una interpretación instrumental precisa y llena de matices. Al frente, Mikael Åkerfeldt destacó con un desempeño vocal sencillamente impecable, tanto en los registros limpios, cargados de sensibilidad, como en sus profundas voces guturales. Su versatilidad permitió transitar con naturalidad entre la delicadeza de «Windowpane», uno de los momentos más emotivos de la noche, y la intensidad de clásicos como «Godhead’s Lament», «Demon of the Fall» y «The Drapery Falls». A su lado, Fredrik Åkesson en guitarra, el uruguayo Martín Méndez en bajo, Joakim Svalberg en teclados y Waltteri Väyrynen en batería completaron una formación de altísimo nivel, ejecutando con precisión las complejas composiciones del conjunto. El recorrido incluyó además piezas como «The Devil’s Orchard», «The Grand Conjuration» y «Hex Omega», ofreciendo una excelente muestra de las distintas etapas creativas de la banda, con especial presencia de aquella era del death metal progresivo que tantos seguidores continúan apreciando.
Como ya es costumbre, Åkerfeldt también hizo gala de su particular sentido del humor, interactuando constantemente con un público chileno que no dejó de vitorearlo al grito de «¡Miguelito!» y «¡Peluca!». Sobre este último, Åkerfeldt comentó que el sobrenombre habría nacido precisamente en Chile antes de extenderse entre los seguidores de Opeth alrededor del mundo. Tampoco faltaron los gritos de «¡DiCaprio!» dirigidos al tecladista Joakim Svalberg, un nuevo apodo que habrá que ver si consigue alcanzar semejante popularidad. Entre las anécdotas más celebradas, Mikael contó que el día anterior habían visitado un centro comercial, donde algunas personas se acercaron para pedirles fotografías. Sin embargo, justo cuando se preparaban para posar, les preguntaron si eran los integrantes de Iron Maiden, a lo que Åkerfeldt respondió con un resignado y divertido «Sí, claro», accediendo igualmente a tomarse la fotografía. Siguiendo con las referencias a la Doncella de Hierro, recordó un supuesto encuentro con Bruce Dickinson, quien, sorprendido por sus capacidades vocales, le habría preguntado cómo conseguía cantar con aquella voz gutural. Åkerfeldt remató preguntando si alguien había escuchado alguna vez a Bruce cantar de esa manera, para luego asegurar que él sí, desatando las risas de los asistentes y dejando la duda de cuánto había de realidad en aquella divertida historia.
Otro momento particularmente curioso llegó durante el encore, cuando Opeth interpretó «You Suffer», el legendario tema de Napalm Death, conocido por ser la canción grabada más corta de la historia del metal. No conforme con aquella fugaz ejecución, Åkerfeldt decidió repetirla para que esta vez el público pudiera cantar junto a él, provocando nuevas risas y demostrando que incluso una banda reconocida por sus extensas y complejas composiciones sabe encontrar espacio para el humor más absurdo. Entre canciones también hubo cálidas palabras de agradecimiento hacia los seguidores chilenos, incluyendo una intervención de Martín Méndez, quien se dirigió al público en español para agradecer la cariñosa recepción. Åkerfeldt comentó además que, una vez finalizada la gira en curso, Opeth tomaría un período de descanso.
Finalmente, después de más de dos horas de música, llegó el turno de «Deliverance», la monumental composición que se ha transformado en uno de los cierres más reconocibles de sus presentaciones. Con su desarrollo progresivo, sus secciones demoledoras y aquel extraordinario pasaje rítmico final, la canción llevó la intensidad del concierto a su punto más alto. La precisión instrumental de los músicos, sumada a la potencia de las guitarras y la hipnótica repetición de su desenlace, construyó un cierre contundente, de esos que parecen extenderse hasta el límite antes de dar paso al silencio. Una despedida a la altura de una noche memorable.
Setlist Opeth:
§1
Hjärtat vet vad handen gör
Godhead’s Lament
§7
The Devil’s Orchard
Windowpane
The Grand Conjuration
Demon of the Fall
§3
The Drapery Falls
Hex Omega
Encore:
You Suffer (Napalm Death cover)
You Suffer (Napalm Death cover)
Deliverance
El regreso de Opeth a Chile dejó una presentación de altísimo nivel, en la que confluyeron la excelencia musical, una puesta en escena cuidadosamente construida y esa particular cercanía que Mikael Åkerfeldt mantiene con sus seguidores. La combinación de clásicos, composiciones recientes, momentos emotivos y episodios de humor hizo de esta una experiencia completa, enriquecida además por la destacada apertura de Mar de Grises, quienes reafirmaron la vigencia de su propuesta musical. Una gran noche de metal progresivo que quedará en el recuerdo mientras esperamos el retorno de los suecos después de su anunciado descanso. Desde Klandestine agradecemos a FanLab por las facilidades brindadas para realizar esta cobertura y esperamos volver a encontrarnos pronto con ambas agrupaciones sobre nuestros escenarios.
Por Matt BC
Fotografías por: @Lukascruzat






